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miércoles, 28 de octubre de 2026

Los cinco mejores consejos para correr por la playa con seguridad y evitar una lesión

 



En verano, no podemos dejar de lado el ejercicio físico. Los adultos deberían realizar actividades físicas aeróbicas moderadas durante al menos 150 a 300 minutos; o actividades físicas aeróbicas intensas durante al menos 75 a 150 minutos. Eso es lo mínimo, recuerda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Correr es una de las actividades físicas más socorridas, porque es fácil, lo puede hacer cualquier persona (no se necesitan habilidades especiales), es práctico, nos mantiene en forma, disminuye el riesgo de ciertas enfermedades y no necesitamos muchos recursos o material (gomas, pesas, máquinas de musculación...).

Se puede correr por el asfalto de la ciudad, por la tierra de la montaña o por la arena de la playa. Sin embargo, esta última práctica no está exenta de riesgos, advierte el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM). Los especialistas aseguran que es desaconsejable para correr e incluso largas caminatas.

correr
Riesgos de correr por la playaPexels

Cinco consejos para correr por la playa con seguridad

Si persistimos en el empeño de correr por la arena de la playa, los fisioterapeutas madrileños ofrecen algunos consejos para evitar posibles lesiones:

  • Adaptación progresiva: hay que adaptar de forma paulatina el pie y el tobillo a la arena y a sus distintas cualidades, frente a soportes como una pista, el asfalto o los caminos rurales. Además, hay que realizar una adaptación progresiva del ejercicio y no intentar correr varios kilómetros el primer día. Siempre es mejor ir poco a poco.

  • Buscar un suelo compacto: la arena de la playa tiene un bajo nivel de compactación, lo que aumenta el impacto de la carrera sobre el sistema musculoesquelético en comparación con otras superficies. En este sentido, los especialistas explican que es más recomendable correr por la orilla cuando ha bajado la marea. En ese momento, la arena está mojada y más dura.

  • Evaluar el desnivel: las playas tienen desnivel, lo que obliga a una de las piernas a hacer un sobreesfuerzo. Hay que evitar playas con mucha pendiente, siguen.

  • Cuidado por dónde pisamos: la arena es una especie de camino minado. Nos encontramos zonas de conchas, piedras u otros restos que pueden dañar el pie. Por eso, no se debe correr (ni pasear) descalzo, que favorece que los runners puedan sufrir cortes o heridas.

  • El mejor calzado: los fisioterapeutas madrileños recomiendan correr con unas zapatillas deportivas y no hacerlo ni descalzo ni con chanclas. Ni siquiera, para un largo paseo: mejor, con unas sandalias de tipo treckking, con tiras que sujetan el pie.
correr playa
correr playaPexels

Lesiones y otros riesgos de correr por la playa

No tomar precauciones tiene sus consecuencias. Una de las posibles lesiones más frecuentes es sobrecargar el tendón de Aquiles, lo que aumenta la probabilidad de sufrir fascitis plantar, una inflamación del tejido fibroso que une el hueso del talón con los dedos de los pies (la fascia plantar). Otras lesiones, según esta organización: problemas lumbares, esguinces, periostitis tibial o fracturas por sobrecarga.

“Es aconsejable hacer ejercicio físico al aire libre todo el año y el verano se presta a ello, ya que tenemos más tiempo disponible. Pero hay que ser cuidadoso, especialmente si no se está acostumbrado a una rutina deportiva y no se tiene la preparación adecuada”, concluye el vicedecano del CPFCM, Pablo Herrera.


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