El ejercicio es la clave para tener una vida más larga y conseguir gozar de una vejez saludable. Sin embargo, siempre existen algunos tipos de ejercicio que son más beneficiosos que otros.
Así, aunque todo tipo de deporte, al fin y al cabo, sea beneficioso para la salud, cada tipología de actividad tiene una finalidad.
En este caso, se ha demostrado que practicar ejercicios cardiovasculares y actividades para fortalecer los músculos puede ayudar a aumentar la longevidad, disminuyendo el riesgo de la persona de sufrir algunas enfermedades crónicas.
Tal y como explica Matthew Ahmadi, investigador postdoctoral en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Sídney, en Australia, para Newsweek “el ejercicio puede mejorar la presión arterial, la circulación sanguínea, la regresión de la placa y mejorar el estado físico general”, lo que, en su conjunto, puede reducir “el riesgo de enfermedad cardiovascular de una persona”, traduciéndose en una “mayor longevidad”.
Por otro lado, este tipo de ejercicios ayudarían a reducir la inflamación en el cuerpo, “lo que a su vez reduce el riesgo de ciertos tipos de cáncer y otras afecciones”.
Cuatro tipos de ejercicio ideales para aumentar la longevidad
Está claro que el sedentarismo se asocia con mayores riesgos de sufrir algunas enfermedades, como pueden ser patologías que afectan directamente al corazón.
Sin embargo, hay expertos que han demostrado que una serie de rutinas serían más beneficiosas para ganar años de vida.
En este caso, el primer componente que se ha asociado con la longevidad sería caminar 10.000 pasos todos los días. Además de caminar, también se podría realizar la misma cantidad de deporte equivalente en bicicleta, elíptica, natación o jugar al pingpong.
Por otro lado, caminar, pero aumentando el ritmo de la caminata sobre los 6 km por hora, podría reducir el riesgo de mortalidad por todas las causas en un 24%.
Esta caminata podría complementarse con otras actividades beneficiosas que se incluyen en la rutina, como practicar jardinería, ir a comprar o jugar con niños, es decir, todas las actividades cotidianas del día a día que no impliquen estar sentado.
Además de caminar y moverse, también sería beneficioso hacer algún tipo de entrenamiento de resistencia dos o tres días a la semana, lo que serviría para fortalecer la espalda y evitar daños en el futuro.
Así, el tercer ejercicio que proponen los expertos sería realizar tres sesiones de cardio de aproximadamente 20 minutos de duración ajustado a la edad de la persona, con dos minutos de intervalos de alta intensidad.
Por último, realizar cada día 40 saltos en una superficie dura también sería bueno para conseguir tener una vida más larga, pues esta simple rutina ayudaría a aumentar el flujo linfático, la densidad ósea y la salud del disco espinal.
Así debe ser el ejercicio para vivir más
Tal y como explica Matthew Ahmadi, existen estudios que demuestran que el ejercicio es beneficioso para ganar longevidad, lo que se traduce también en un aumento en la calidad de vida.
Concretamente este experto junto a su grupo de investigación encontró que episodios de actividad vigorosa intensa de hasta dos minutos realizados al menos dos veces al día redujeron el riesgo de enfermedad cardíaca en un 35%, según publican en la revista Mayo Clinic Proceedings.
“Encontramos que se necesitaban duraciones mucho más cortas de actividad física vigorosa para reducir los riesgos de morbilidad y mortalidad", expone. En este caso, hay que considerar que “cualquier actividad física que realice una persona brinda la oportunidad de realizar actividad física vigorosa, si puede realizar la actividad a un ritmo más rápido o de mayor intensidad durante períodos cortos de tiempo”.
Por tanto, el experto propone incluir actividades deportivas para mantenerse saludable, siempre incluyendo unos minutos de actividad física vigorosa que nos ayudan a reducir la mortalidad.
✉️ Date de alta en la Newsletter de Vidae , para recibir los contenidos más interesantes para cuidar tu salud y sentirte bien.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario