Cuando se trata de reducir la grasa abdominal, una de las preguntas más comunes entre quienes buscan mejorar su salud y su figura es si es más efectivo correr o caminar. Por ello, aquí resolvemos este interrogante con información del Hospital Victoria Eugenia de la Cruz Roja.
Correr vs caminar
Para lograr la pérdida de grasa abdominal, es fundamental generar un déficit calórico, es decir, consumir menos calorías de las que el cuerpo gasta. A esto se le debe sumar la práctica regular de actividad física, una alimentación equilibrada, un buen descanso nocturno y el manejo del estrés. En lo que respecta al ejercicio, actividades como correr o caminar son formas efectivas de trabajo cardiovascular que ayudan a alcanzar este objetivo.
Según el Hospital Victoria Eugenia de la Cruz Roja, tanto correr como caminar pueden ser útiles para perder peso. Aunque correr permite quemar más calorías en menos tiempo, caminar a buen ritmo también puede ofrecer buenos resultados, especialmente si se practica con constancia y durante períodos más prolongados.
Para quienes tienen sobrepeso o no están acostumbrados al ejercicio, se recomienda empezar por caminatas regulares. A medida que mejora la condición física, es posible incorporar trote suave y aumentar la intensidad progresivamente.
En esta línea, un estudio del Lawrence Berkeley National Laboratory concluyó que correr puede quemar más del doble de calorías por minuto que caminar. Por ejemplo, una persona de 70 kilos que corre durante 30 minutos a un ritmo de 8 km/h puede gastar entre 270 y 300 calorías, mientras que si realiza una caminata rápida durante el mismo tiempo a 5.5 km/h, quemaría aproximadamente 130 a 150 calorías.
Esto muestra que correr requiere mayor esfuerzo físico y permite una quema calórica más acelerada, ideal si se busca eficiencia en menor tiempo. Sin embargo, caminar a paso ligero es más amable con las articulaciones, más fácil de sostener en el tiempo y, si se realiza con frecuencia, también puede contribuir de manera efectiva a la reducción de grasa corporal.
La relación entre la alimentación y la pérdida de grasa

Correr vs caminar: cuál reduce más la grasa abdominal según la ciencia
La Mayo Clinic propone una serie de recomendaciones nutricionales para ayudar a reducir la grasa abdominal. Entre los principales consejos, destaca la importancia de priorizar alimentos de origen vegetal, como frutas, verduras y cereales integrales, que aportan fibra, vitaminas y minerales.
También se sugiere incluir proteínas magras en las comidas diarias. Esto implica elegir opciones como pescado, pollo sin piel o legumbres, y evitar carnes procesadas o alimentos ricos en grasas saturadas.
Otro punto importante es la incorporación de grasas saludables en cantidades moderadas. Alimentos como frutos secos, aguacate y pescados grasos son fuentes de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, que contribuyen a mantener el metabolismo activo.
Además, recomiendan vigilar el tamaño de las porciones. En casa, puede ser útil utilizar platos más pequeños para controlar las raciones. En restaurantes, una buena estrategia es compartir un plato.
Por su parte, se aconseja reemplazar las bebidas azucaradas por opciones más saludables, como agua o infusiones sin azúcar. Esto no solo reduce el consumo calórico innecesario, sino que también mejora la hidratación.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario